Mamá a los 40 y mi blower terapéutico

¿ Cuando fue la última vez que te dedicaste un tiempo para ti ?

Tal vez te sorprenda la cantidad de días que han pasado desde que decidiste tomarte un día entero para ti. Creo que muchas mamás nos conformamos con mucho menos que un día entero. Yo, que soy mamá a los 40, con un blower terapéutico a la semana me voy conformando.

Ser mamá a los 40

Cada persona tiene una manera diferente de relajarse

Hace algunas semanas, estaba conversando con una de mis personas favoritas. Una de esas conversaciones delante de un café en la que no  nos decíamos mucho, cosas banales, triviales, de mamá a los 40…  pero entre todo, me dijo algo que me quedó pegado como krazy glue. Ella una vez a la semana, necesita su ¡blower terapéutico!.

Yo no soy de esas personas que le fascinen los masajes, la meditación y los aceites curalotodo, es más, me cuesta muchísimo relajarme.  Tampoco soy muy fan de que me anden toqueteando, eso se lo dejo a mi maridito y a los abrazos de mis hijas. Es mi umbral de toquetamiento.

Algo bueno de la cuarentena

Con la pandemia se acabaron los toquetamientos. Esos de cortesía que tanto nos gustan a los latinos, mucha besadera y todo eso. No me lo tomen a mal, conste que,  si te tengo cariño, te conozco y eres familia, probablemente me encante abrazarte. Lo de los besitos si no me ha gustado nunca. Y eso que en mis raíces brasileñas, se dan hasta tres.

La pandemia nos obligo a cambiar la forma de saludarnos

Pero volviendo al tema de la relajación. A mi me cuesta y mucho. Tanto así que el hecho de quedarme dormida es un ritual que puede ir desde media hora hasta dos y tres horas y el insomnio consecuente.

¿A ti también te pasa?

Si me vas a recomendar un buen revolcón por eso de que relaja olvídalo, a mi me activa.  Leer un libro tampoco funciona, no los puedo cerrar hasta que los termine, así que la lectura nocturna es poco recomendada.

Suele funcionarme a la perfección agotarme hasta el cansancio durante la primera parte del día. Eso y la técnica del soldado, relajar la mandíbula mientras empiezas a quedarte dormida y concentrarte sólo en tu respiración.

A veces funciona, a veces no. Pero esas son las técnicas que he aprendido con los años he aprendido y que no involucran toquetamiento. Al menos era las que tenía registradas.

Mamá a los 40 y mi blower terapéutico

La rutina de dormir puede durar desde media hora hasta dos y tres horas, con el consecuente insomnio.

Como relajarse cuando eres mamá a los 40

Si buscas relajación en google te saldrán miles de ideas de SPA, masajes, faciales, aromaterapias… etc, etc. Te dejo una pequeña lista, por si puede funcionarte.

1. Cerrar los ojos y ser consciente de tu respiración.

2. Mirar por la ventana.

3. Tomar una taza de te.

4. Cuidar una planta

5. Leer un buen libro.

mamá a los cuarenta

Tomar una taza de te o leer un buen libro pueden ser muy relajantes

Sin embargo, el relajarse y perderse es diferente para cada una. Unas meditan cocinando (puagh), sembrando (menos puagh), leyendo, rezando, construyendo algo. Pero, siempre me he preguntado, cómo llegas a ese eureka, esta vaina me relaja. ¿Cuáles son los requisitos mágicos para que algo que hagas te relaje? En mi caso, los hobbies usuales me estresan y mucho. Son trabajo, no hobbie.

¿Blower Terapéutico? En serio…

Después de quedarme con la frase del blower terapéutico del otro día, caí en cuenta que exactamente eso es lo que me relaja. Y así paseándome por mis manías, descubri que el hecho de secar mi cabello, muy largo, es uno de mis momentos favoritos de la semana. Primero, prendo el aire acondicionado y pongo el cuarto temperatura Alaska.  Me sirvo una sodita bien fría y comienzo.

Con los años este espacio, este tiempo que es sólo mío, me desconecta en serio. El ruido del blower no me deja escuchar nada y el hecho de que me quede mitad del cráneo encrespado es el aliciente para no dejar el aparato tirado e ir hacer otra cosa. Después de 45 minutos y que quedo dizque bella, el resto del día trato de no sudar demasiado. Para no dañarme el «blower», obvio. Me provoca maquillarme y vestirme para salir.

mamá a los 40

Un blower terapéutico puede ser tu momento de la semana

Eureka, mi blower, el que me hago yo misma es lo que me relaja. Nada que ver, y esto es muy personal, con esos blower de 20 minutos en un salón, atestado de gente, con música que no me gusta y conversaciones indiscretas de gente que piensa que nadie las escucha.

Y me queda claro, el catalizador que es tomarse un tiempo para uno mismo, para respirar. Eso que te permite recargar la batería para poder funcionar y de verdad dedicar lo que se requiere en todo. Cuando no nos relajamos, no hacemos nuestra pausa, comenzamos el ciclo automático, donde la vida pasa y nosotros no pasamos por la vida. Es tan fácil caer en este ciclo.

Así que la realidad, cuando eres mamá a los 40, es esta

La semana donde no hay blower terapéutico, probablemente sea una semana no registrada, no vivida para mí.

Deberíamos dejar de sentirnos culpables por «gastar» tiempo en cuidarnos y hacer más eso que nos desconecta. Es más, no gastamos tiempo, lo estamos invirtiendo en recargar baterías, para afrontar todo lo que se nos ponga en frente.

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Tatiana Donoso

@tatyangel27

 

 

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